La medida provocó una respuesta inmediata del Gobierno español, que ordenó la salida del embajador nicaragüense en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, y de otro diplomático acreditado en Managua, bajo el principio de estricta reciprocidad. España calificó la expulsión de Farré Salvá como injustificada y respondió en el mismo tono diplomático.
Gelli confirmó en declaraciones a la agencia EFE que recibió la notificación oficial el domingo y que ya abandonó territorio español. “España aplicó la reciprocidad y ya voy de regreso a Nicaragua, con escala en Roma”, afirmó el diplomático, quien evitó profundizar en valoraciones políticas y se limitó a señalar que “cada país es soberano y toma sus decisiones”.
La crisis diplomática ocurre en un contexto de fricciones persistentes entre los gobiernos de Managua y Madrid, aunque la noticia no fue difundida por los medios oficiales ni afines al sandinismo, que optaron por no abordar el tema.
Desde la sociedad civil, la Fundación para la Libertad de Nicaragua condenó lo ocurrido y calificó la expulsión como una acción hostil del régimen de Ortega y Murillo contra España, a la que describió como un aliado histórico del pueblo nicaragüense. En un comunicado, la organización expresó su respaldo a la postura española y agradeció la solidaridad hacia los nicaragüenses que viven en el exilio.
La fundación, presidida por el opositor desnacionalizado Félix Maradiaga, hizo además un llamado a la comunidad internacional para que incremente la presión diplomática sobre el Gobierno nicaragüense. “Instamos a España a utilizar todos los mecanismos del derecho internacional y de la diplomacia multilateral para forzar una transición democrática”, señala el pronunciamiento, que demanda la liberación de presos políticos, el respeto a los derechos humanos y la celebración de elecciones libres con observación internacional.
Las tensiones entre ambos países se arrastran desde hace varios años. En 2021, el régimen de Ortega acusó a España de intromisión en asuntos internos, lo que llevó entonces al Gobierno español a llamar a consultas a su embajadora en Managua y a rechazar de manera tajante esas acusaciones, marcando otro episodio en una relación bilateral cada vez más deteriorada.
Redacción: Forum News