La actividad, organizada por la Próspera Foundation, contó con la participación de senadores y congresistas de Estados Unidos, así como funcionarios de los tres poderes del Estado salvadoreño, miembros del cuerpo diplomático y líderes de distintas confesiones religiosas. De acuerdo con información oficial, el encuentro buscó promover la unidad nacional y fortalecer vínculos basados en valores espirituales y esperanza colectiva.
Durante su intervención, Bukele destacó que este espacio permitió dejar de lado diferencias políticas para enfocarse en un objetivo común. “Este desayuno nacional de la oración nos da un ejemplo de cómo las diferencias políticas pueden apartarse por algo más importante, que es la relación de todos con nuestro creador”, expresó.
El mandatario aprovechó el escenario para referirse a la situación de seguridad del país, asegurando que El Salvador se ha convertido actualmente en el territorio más seguro del hemisferio occidental. En ese contexto, defendió el régimen de excepción como una medida necesaria para enfrentar a las pandillas, a las que calificó como un poder que durante años controló la vida cotidiana de la población.
Bukele señaló que estas estructuras criminales imponían normas, restricciones de movilidad y cobros ilegales, y aseguró que actuaban como un gobierno paralelo. Reiteró que la ofensiva estatal contra estos grupos no registró muertes de civiles, afirmación que subrayó en varias ocasiones durante el evento.
El régimen de excepción, vigente de forma continua desde 2022 y prorrogado en más de 40 ocasiones, ha sido cuestionado por organismos de derechos humanos, pero continúa siendo la principal política de seguridad del Ejecutivo. Según cifras oficiales, más de 90.800 personas señaladas como pandilleros han sido detenidas en el marco de esta medida.
Finalmente, el presidente atribuyó los resultados de la estrategia a la intervención divina. “Es una prueba de que Dios obra cuando se le pide con fe”, manifestó, al asegurar que el éxito del plan radica en haber transformado a El Salvador de uno de los países más violentos del mundo a uno de los más seguros de la región.
Redacción: Forum News