La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, señaló: «No creo que la presencia de tropas en Europa influya en el proceso de toma de decisiones del presidente, ni que afecte en absoluto a su objetivo de adquirir Groenlandia».
El pronunciamiento se produce luego de que Dinamarca anunciara un refuerzo inmediato de su presencia militar en Groenlandia, junto con un aumento de las maniobras de seguridad, con el objetivo de calmar las preocupaciones de Washington sobre la estabilidad de la región. Suecia, Noruega y Alemania también confirmaron el envío de tropas, apoyando la estrategia de seguridad de la isla.
Esta semana, el vicepresidente estadounidense JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio recibieron en la Casa Blanca al canciller danés Lars Løkke Rasmussen y a la ministra de Asuntos Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt. Como resultado del encuentro, se creó un grupo de trabajo que «mantendrá conversaciones técnicas sobre la adquisición de Groenlandia» cada dos o tres semanas, según explicó Leavitt.
La portavoz enfatizó que, pese a estas reuniones, «Trump ha dejado muy clara su prioridad: quiere que Estados Unidos adquiera Groenlandia».
Redacción: Forum News