La información oficial detalla que los vuelos incluyeron aeronaves civiles y un avión C 17 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Sin embargo, las llegadas se produjeron sin comunicados públicos ni cobertura institucional por parte del Gobierno nicaragüense, encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, pese al discurso crítico que mantienen hacia Washington.
Diciembre fue el mes con mayor número de deportaciones, con 1.372 nicaragüenses retornados, seguido de septiembre, cuando se contabilizaron 1.012. Hasta finales de agosto, el registro oficial era de 3.613 personas repatriadas en 30 vuelos, mientras que entre septiembre y diciembre se sumaron 3.818 deportados adicionales en 36 operaciones aéreas.
En medio de este escenario, la embajada de Estados Unidos en Nicaragua reiteró advertencias sobre la aplicación estricta de las leyes migratorias. A través de sus redes sociales, señaló que quienes intenten ingresar de forma irregular al país norteamericano serán detenidos y expulsados, e instó a optar por el retorno voluntario mediante la aplicación CBP Home como alternativa para evitar arrestos y deportaciones forzadas.
Las deportaciones de nicaragüenses se enmarcan en una política migratoria más amplia. En diciembre pasado, autoridades estadounidenses informaron que más de 2,5 millones de migrantes en situación irregular habían salido de Estados Unidos desde el inicio del nuevo mandato presidencial en enero de 2025, de los cuales más de 605.000 fueron deportados y cerca de 1,9 millones abandonaron el país de manera voluntaria.
Por su parte, el presidente Daniel Ortega ha criticado duramente las redadas migratorias en Estados Unidos. En junio, durante un acto oficial en Managua, comparó estas acciones con persecuciones ocurridas en la Alemania nazi y acusó a la administración estadounidense de llevar a cabo una política que calificó de inhumana y fascista contra los migrantes irregulares.
Ortega aseguró entonces que Nicaragua continuará recibiendo a sus ciudadanos deportados y expresó su solidaridad con los migrantes afectados, en particular con aquellos a quienes se les canceló el permiso humanitario conocido como parole, que beneficiaba a ciudadanos de Nicaragua, Cuba, Haití y Venezuela. También reconoció que su gobierno ha venido recibiendo de manera constante vuelos con nicaragüenses retornados desde Estados Unidos.
Redacción: Forum News