Durante una entrevista, Lula reveló que el martes sostuvo una llamada telefónica de 40 minutos con Trump, en la que enfatizó la importancia de coordinar acciones entre los países de la región para enfrentar a jefes de bandas dedicadas al narcotráfico, contrabando de armas y otros delitos.
«Por ejemplo, el mayor contrabandista brasileño de combustible vive en Miami. ¿Vamos a combatir el narcotráfico? Hice hincapié en decirle a Trump: vamos a comenzar arrestando a los brasileños que viven ahí», explicó el mandatario. Lula subrayó la necesidad de fortalecer la cooperación en inteligencia con los países vecinos y con Estados Unidos, insistiendo en que no se requiere recurrir a la fuerza militar para combatir estas organizaciones.
El presidente brasileño hizo referencia indirecta a los recientes bombardeos de la Armada estadounidense en aguas del Caribe y del Pacífico contra embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico, asegurando que la estrategia más efectiva es la inteligencia y no la acción bélica.
Lula advirtió que muchas bandas brasileñas operan en hasta 15 países y mencionó que otros grupos criminales tienen presencia en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Colombia. La expansión de organizaciones como el PCC y el Comando Vermelho ha generado preocupación en Brasil, ya que han consolidado operaciones multinacionales y diversificado sus actividades ilícitas.
Además del combate al crimen, la conversación entre Lula y Trump abordó temas comerciales, particularmente los aranceles del 40 % que Estados Unidos aplica a ciertos productos brasileños, dejando entrever que ambos gobiernos buscan también avanzar en negociaciones económicas bilaterales.
Redacción: Forum News