La notificación formal se publicó el domingo por la noche en el registro federal, estableciendo la entrada en vigor de la designación para el lunes 24 de noviembre. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, aseguró que la medida proporciona al gobierno “un conjunto amplio de nuevas herramientas” para enfrentar a organizaciones narcoterroristas. Con esto, el Cartel de los Soles se suma a otros grupos catalogados como terroristas por Estados Unidos, incluyendo cárteles mexicanos, colombianos y ecuatorianos, así como organizaciones como el Tren de Aragua.
Desde Caracas, el gobierno venezolano rechazó categóricamente la medida. A través de un comunicado, la Cancillería consideró que la designación responde a una “infame y vil mentira” y que busca justificar una intervención “ilegítima e ilegal” contra el país, siguiendo el patrón de lo que califican como la clásica estrategia estadounidense de cambio de régimen.
El ministro de Relaciones Exteriores, Yvan Gil, calificó la acusación de “ridícula falsedad” y subrayó que la acción carece de fundamento, apuntando que Estados Unidos persiste en reeditar argumentos que ya habían sido desmentidos por Caracas. La medida se produce en un contexto de fuerte presencia militar estadounidense en la región, mientras se intensifican las operaciones contra presuntas organizaciones de tráfico de drogas.
Analistas internacionales señalan que la designación podría endurecer las sanciones existentes y aumentar la presión sobre el gobierno de Maduro, pero también advierten que podría profundizar la crisis diplomática entre ambos países, complicando cualquier posibilidad de diálogo en el corto plazo.
Redacción: Forum News