A través de X, Paz informó que se han identificado deudas no registradas, compras irregulares y desfalcos millonarios, y que la revisión del Estado permite reunir elementos suficientes para presentar denuncias formales y abrir investigaciones. “No es sencillo desmantelar todo lo que nos dejaron, pero estamos avanzando”, afirmó.
Entre los casos más relevantes destacó la compra de radares para control aéreo por 360 millones de euros, equipos que, según el mandatario, no habrían funcionado durante más de una década. Además, se habría detectado una red de corrupción vinculada al Ministerio de Hidrocarburos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), que habría contribuido al desabastecimiento de combustible en distintas regiones del país.
El presidente calculó que las irregularidades durante los años de gestión del MAS provocaron un perjuicio económico superior a 15.000 millones de dólares. Su Gobierno realiza un análisis exhaustivo para identificar todos los componentes de esta presunta red de corrupción y garantizar que los responsables enfrenten sanciones.
Tras asumir el cargo, Paz describió la administración pública como una “cloaca”, atribuyendo a la gestión anterior la falta de divisas y los problemas persistentes de suministro de combustible que afectan a Bolivia.
A pesar de estas dificultades, el riesgo país del país mostró una leve recuperación, situándose en 930 puntos según el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) del banco JP Morgan, el nivel más bajo desde julio de 2023.
Redacción: Forum News