La jornada inició en el Jardín Sur con una bienvenida que incluyó desfile de caballos y el sobrevuelo de aeronaves militares, antes de dar paso a una agenda que contempla una reunión privada, un almuerzo de trabajo y una cena de gala en la residencia presidencial. Las actividades reúnen a autoridades, asesores y empresarios de ambos países, quienes acompañan la visita para avanzar en proyectos estratégicos.
Según funcionarios estadounidenses, Washington espera concretar parte de los compromisos anunciados durante el viaje de Trump a Riad en mayo, cuando se anunciaron inversiones saudíes por unos 600.000 millones de dólares. Además, se perfilan nuevos convenios vinculados a inteligencia artificial, energía nuclear con fines civiles y la posible expansión de acuerdos militares.
El príncipe heredero llega también con el interés de asegurar la futura compra de los cazas F-35, uno de los sistemas de combate más avanzados del mundo y cuya venta requiere autorización del gobierno estadounidense. Paralelamente, Trump busca sumar a Arabia Saudí a los Acuerdos de Abraham, aunque Riad mantiene su postura de no avanzar sin pasos concretos hacia la creación de un Estado palestino.
La visita se desarrolla bajo el contexto del asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018, un hecho que tensó severamente las relaciones bilaterales. La CIA concluyó que Bin Salmán aprobó la operación, algo que él ha negado de forma reiterada. Pese a ello, tanto Trump como el presidente Joe Biden, en 2023, optaron por mantener canales de comunicación directa con el líder saudí debido al peso estratégico de su país.
El viaje concluirá este miércoles con un foro de inversiones en el Centro Kennedy, donde más de cuatrocientos ejecutivos saudíes presentarán proyectos y nuevas oportunidades de cooperación económica. Este encuentro busca reforzar la relación comercial y consolidar la agenda conjunta que ambos gobiernos consideran prioritaria para los próximos años.
Redacción: Forum News