Daniel Ortega cumple 80 años mientras su familia consolida el poder en Nicaragua

INTERNACIONALES EDITOR DM
Daniel Ortega celebra este martes 80 años mientras su régimen refuerza un modelo de poder familiar que involucra a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, y a sus hijos, principalmente a Laureano Ortega Murillo, encargado de las relaciones con China y Rusia. Analistas locales consideran que se ha iniciado una transición del 'orteguismo' al 'murillismo', con el objetivo de asegurar la continuidad política de la familia a cualquier costo.

A nivel internacional, el gobierno de Ortega mantiene un acercamiento evidente a China y Rusia, mientras que su retórica antiestadounidense se ha intensificado en los últimos años. Sus apariciones públicas son esporádicas y sus viajes fuera del país se limitan a Cuba y Venezuela, dejando el control del día a día en manos de Murillo y sus hijos.

El contexto político interno muestra un Ortega distanciado de antiguos comandantes sandinistas y exguerrilleros que participaron en el derrocamiento de la dictadura de Anastasio Somoza. A estos grupos, que alguna vez fueron aliados, ahora los acusa de "traidores", consolidando un poder cada vez más personalista y familiarizado.

Para celebrar el cumpleaños de Ortega, Murillo impulsó la etiqueta "#TodosSomosDaniel", que hace referencia a una frase pronunciada por el mandatario durante el 46 aniversario de la revolución. Algunos analistas interpretan esta iniciativa como un mensaje simbólico sobre la sucesión del poder dentro de la familia, reforzando la figura de Ortega como centro del régimen.

El Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) advierte que las reformas constitucionales que elevaron a Murillo a copresidenta no solo aseguran la herencia política de la familia Ortega-Murillo, sino que también modifican la estructura del Estado, consolidando un modelo autoritario completamente subordinado a la pareja gobernante. La constitución, según el centro, refleja la preocupación de la pareja por mantener el poder dentro de la familia y neutralizar cualquier amenaza.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha señalado que la consolidación de la copresidencia y la concentración de poder familiar busca eliminar a actores que puedan desafiar al régimen, incluida la iglesia católica. Según el análisis de Cetcam, estas reformas institucionalizan un Estado totalitario, en el que el control de la familia Ortega-Murillo se impone sobre cualquier otra fuerza política o social en Nicaragua.

La dinámica familiar en el poder también apunta a la internacionalización del rol de los hijos de Ortega y Murillo, con Laureano como figura central en las relaciones exteriores y considerado por la oposición como el heredero político de la dinastía. Mientras tanto, Ortega reduce su visibilidad pública, consolidando un estilo de gobierno que combina autoritarismo, control familiar y aislamiento político internacional.

Redacción: Forum News 
(Fuente: Efe) 
¿Te ha gustado el artículo? Compártelo:

Más en INTERNACIONALES