Costa Rica activa alerta verde por aumento de actividad sísmica del volcán Poás

INTERNACIONALES EDITOR DM
El volcán Poás volvió a encender las alertas en Costa Rica este viernes, luego de que las autoridades detectaran un incremento en su actividad sísmica y en la emisión de gases, además de pequeñas erupciones y rocas incandescentes. Ante este escenario, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) declaró una alerta verde preventiva para el Parque Nacional Volcán Poás y ordenó reforzar las medidas de protección para quienes visiten el sitio.

El parque continuará recibiendo turistas, pero el acceso al área del cráter tendrá nuevas condiciones. Las autoridades determinaron reducir a la mitad la cantidad de visitantes permitidos cada día, limitar el aforo en el mirador y establecer como obligatorio el uso de casco, con el objetivo de disminuir los riesgos asociados al comportamiento reciente del coloso.

El presidente de la CNE, Alejandro Picado, explicó que la decisión responde a los cambios observados durante los últimos días. “En los últimos días se ha registrado un incremento en la actividad sísmica y en la emanación de gases del volcán”, indicó el funcionario, al detallar las razones que llevaron a establecer la alerta preventiva.

El Poás es uno de los volcanes más activos de Costa Rica y constituye uno de los principales atractivos naturales del país. Su cráter se encuentra a 2.708 metros de altura y está ubicado a unos 60 kilómetros por carretera al oeste de San José, mientras que el mirador permite a los visitantes acercarse a la zona del cráter.

La decisión de mantener abierto el parque, aunque bajo mayores controles, también toma en cuenta el impacto que una eventual suspensión de actividades podría tener en las comunidades de los alrededores. En 2025, el sitio permaneció cerrado durante cuatro meses debido a un aumento de la actividad eruptiva de gases y ceniza. Aunque aquel episodio no provocó daños materiales ni pérdidas humanas, sí afectó la economía de poblaciones cercanas que dependen en buena parte del turismo.

El antecedente más prolongado ocurrió entre 2017 y 2018, cuando el Parque Nacional Volcán Poás permaneció cerrado durante 16 meses por la constante emanación de gases y ceniza. Ahora, las autoridades optaron por mantener el acceso bajo restricciones y aumentar la vigilancia mientras se monitorea la evolución de la actividad volcánica.

Redacción: Forum News 
(Fuente: Swissinfo) 
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