Wilmer Pinto, productor de café en la zona, explicó que la salida de jóvenes hacia el extranjero ha reducido de forma significativa la disponibilidad de mano de obra durante la temporada de corte. “En el departamento existe escasez de mano de obra para el corte del grano a causa de la migración juvenil”, señaló.
De acuerdo con el productor, la mayoría de los jóvenes nativos han optado por emigrar principalmente hacia Estados Unidos, lo que ha dejado a las fincas sin suficientes corteros para levantar la cosecha en tiempo y forma.
Ante esta situación, los caficultores se han visto obligados a buscar trabajadores fuera del país. Pinto indicó que una de las alternativas ha sido trasladarse a Guatemala para contratar cortadores de café que permitan cubrir la demanda laboral.
El impacto de la migración, agregó, no se limita únicamente a la falta de corteros, sino que también afecta la estructura productiva del sector. Muchos pequeños productores deciden abandonar sus fincas y sumarse a la ruta migratoria, dejando de lado la producción cafetalera.
Además, la salida de hondureños por razones económicas o por desplazamiento interno debido a la violencia ha provocado la pérdida de mano de obra con experiencia, lo que genera escasez de trabajadores calificados en distintos rubros, incluido el sector cafetalero.
Para Wilmer Pinto, este escenario representa un desafío urgente que debe ser atendido de manera inmediata, ya que pone en riesgo la sostenibilidad de la producción de café y la economía de numerosas familias en la región.
Redacción: Forum News